miércoles, 8 de agosto de 2012

Lectura de patentes

No aparece en los afiches callejeros del gobierno porteño, esos en los que Ana fue al súper con su propia bolsa, José puso la basura en el contenedor, Mariano fue al trabajo en bicicleta y todos somos grabados por cientos de cámaras de seguridad... Ah, no, esto último no. Bueno, tal vez por eso fue que debí googlear la noticia que agarré empezada en un noticiero y no volví a ver en ningún otro ni en el diario que leo.
El gobierno de esta ciudad acaba de incorporar en la policía metropolitana patrulleros que cuentan con un sistema que reconoce las patentes de los autos con el fin de, según decían en aquel noticiero, identificar vehículos con pedido de secuestro. Me resultaba curioso y, más bien, poco creíble que usaran semejante tecnología presentada como muy novedosa para algo que no es la mayor demanda en cuanto a seguridad por parte de los ciudadanos.
Más bien, lo vi como una nueva forma del creciente –apabullante– control social que se vale de la tecnología: el celular, el SUBE, las tarjetas de crédito y débito, el SIBIOS, el acceso a las canchas de fútbol… y con el que, sin querer o queriendo, tanto tiene que ver el eslogan que aparece en aquellos afiches: “En todo estás vos”.
La idea de ese sistema es que todos los autos son sospechosos y tienen que ser identificados. Por las dudas. Obviamente, esta acción no se limita a una respuesta afirmativa o negativa por parte del software respecto de un pedido de secuestro. Fácilmente quedan en una base de datos la patente del auto, el día, la hora y el lugar donde se realizó la identificación. De modo que semanas, meses o años después puede saberse dónde estaba tu auto el 14 de agosto de 2012 a las 12:36.
El primer (y único) resultado de Google donde hago clic es uno que –me doy cuenta después– está en el sitio de la Metropolitana. En la bajada del título de la nota repiten lo de que “reconocerá vehículos que tengan pedido de captura”. Pero en su desarrollo no tienen empacho en admitir que el sistema sirve para eso “entre otras cosas”.
Señalan que también se utilizará para “gerencia del tráfico y del estacionamiento, control del acceso a áreas restringidas e identificación de vehículos cuyas chapas patentes están conectadas con un delito”. Además, explicitan que “todas las identificaciones son registradas con georeferencias (coordenadas de gps), que pueden reconstruir el trayecto analizado por el móvil policial” y que la base de datos se compartirá con la Policía Federal.
Entonces, mi sensación de sagacidad respecto de esta noticia y sus alcances rápidamente se va al tacho de basura cuando la contrasto apenas con el mundo. ¡Ellos mismos dicen más o menos lo que yo había intuido! (Y lo que no dirán…).
De todas maneras, decido publicar este post insomne y-o somnoliento –como tantos, como casi todos– señalando mi certeza (muy obvia, seguro, pero mía: se me ocurrió a mí; bueno, a otros también, seguro, pero no me enteré...) de que en un futuro más o menos cercano los softwares de los patrulleros no solo identificarán patentes, sino que leerán nuestros iris. Para identificar personas con pedido de captura. Entre otras cosas.

Ah, algo más: para consultar el saldo del SUBE tenés que tener CUIL, ya que el sistema te pide dos datos para ingresar: el número de CUIL y la clave del SUBE. De modo que un número de CUIL fácilmente puede asociarse con una IP si se consulta varias veces desde la misma dirección.

1 comentario:

Anónimo dijo...

http://www.fabio.com.ar/4867