sábado, 25 de enero de 2014

¿Puedo decirte barbaridades?

El tiempo pasó, puntual, antes de que pudiéramos acabar.
Sentada en el inodoro, con el torso echado hacia adelante, fuiste un momento de calma en el apuro del baño. Y una novedad.
Por tu pelo recogido y el arco de tu espalda sobre los azulejos gastados salí de la bañera, te agarré el cuello por delante y deslicé mis dientes por tu nuca. Dijiste, en una casi risa, “me hacés cosquillas”, y todo pasó tan rápido que no pude pensar que estabas haciendo pis.
Si no, te habría pedido un poco de lluvia dorada.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

necesito que nos veamos.
simplemente para estar.
quiero compartir el silencio.
¿estas dispuesta?



y. O. dijo...

Perdón, ¿nos conocemos?

Todo bien con tu necesidad, pero la gente que enarbola necesidad propias para llegar a ciertos lugares, para conseguir cosas, me genera resquemor.
(Tanto como quienes creen que la magnitud de su amor alcanza para que la otra persona los ame).

Anónimo dijo...

no nos conocemos, aunque siento que conozco una parte de vos después de haberte leído durante tanto tiempo.

es una necesidad que me urge como consecuencia de leerte, pero no quiero llegar a ningún lugar ni conseguir algo en particular. simplemente quiero vivir la experiencia de conocer a la persona detrás de las palabras. podría seguir leyéndote y obviando que sos una persona a la cual puedo conocer, pero prefiero vivirte de una forma más real. no veo cual es el problema. sinceramente, te imagino como una posible amistad, creo que podríamos compartir algunas cosas. pero por tu primera respuesta intuyo que va a ser difícil que suceda. sin embargo, ahora se me ocurre que cuando toque con mi banda o exhiba mi próximo cortometraje, te puedo invitar. creo que esas son instancias a las que podes ir y no te vas a ver obligada a tener que hablarme e interactuar conmigo, a menos que vos quieras.

te deseo lo mejor
buenas noches.

y. O. dijo...

bueno, no quise sonar tan ortiva con esa respuesta.

me alegra que hayas leído el blog "durante tanto tiempo". y puedo entender la necesidad (tan de la web, tan de la gente que anda por la web) de querer conocer a quien está detrás de la otra pantalla.

sucede que no sé cuánto de mí yo actual tiene que ver con este blog (lo cual puede verse en la vertical caída del número de posteos).
aparte de los "problemas" que yo veo, que pueden vincularse con algunos temas ríspidos que toco con una mirada heterodoxa, con alguna gente de la que hablo, con algún problema legal que tengo...
mirá si sos alguno de mis vecinos, mirá si sos la gorda de Misery, ja ja.

verás: estas cosas de intenet son relativamente nuevas y uno no sabe muy bien cómo pararse ante ellas, entonces se deja llevar (porque, como decís, ¿cuál sería el problema?), pero a la vez termina en un lugar que no era el original, lo cual implica un recalcular para saber si a uno le sale fácil esa nueva dinámica, ese nuevo tipo de relación y las demandas que tiene...
y creo que en este momento no sé si me siento en condiciones de afrontar ese recalcular , no sé si tengo la energía que insume, etc.
ojalá comprendas.

de todos modos, podés invitar. me cuesta la interacción, como sabrás, pero, bueno, vemos. sin expectativas ni urgencias.
agradezco, también, tu deseo, y te lo retribuyo

Anónimo dijo...

quiero que sepas que tu respuesta me produjo una extraña alegría. estaba un poco decepcionado porque sentí que no ibas a tener ningún interés en seguir hablándome.

con respecto a lo que mencionas, justamente pensé lo de invitarte a algún evento público para evitar tener que decirte: "bueno, encontrémonos en algún lugar", ya que soy consciente del miedo y del peligro que ello puede llegar a generar, y por otro lado, para evitar el momento de estar uno enfrente del otro, a solas, ya que eso puede llegar a ser incomodo, tanto para vos como para mi, o tal vez no (ojalá que no). la conclusión es que a priori es una situación nueva que algo de incertidumbre genera, pero no quiero que lo pienses como algo que desgasta o que implica un esfuerzo de energía. justamente quiero todo lo contrario, que nos relajemos y que el momento fluya, que no sea algo forzado y que podamos salir un poco de nuestras cabezas.
en fin, voy a tratar de apurar los ensayos porque el corto recién lo filmo en octubre. sin embargo, contemplaré alguna otra alternativa a corto plazo, algún lugar en el que si no llegas a venir me pueda entretener.