domingo, 14 de febrero de 2016

La reversibilidad de los caminos ópticos

¿Mi encarnación cartonera está más distraída o hay menos volantes dejados en las puertas de las casas? Hablo de esos de papel blanco, porque satinados todavía encuentro (pero valen mucho menos). Los que seguro no reparten más son los de la inmobiliaria, que antes se encontraban en varios barrios y que yo doblaba en cuatro por el dorso para disimular sus grandes letras rojas, dejando prevalecer el blanco.
Corte que a veces lo que encuentro son apuntes estudiantiles. Uno que terminó el colegio, otra que terminó (o dejó) la facultad y tiró todo a la basura. En general, son de ciencias sociales, pero esta vez encontré unos que parecen ser de Bioquímica o algo así: las amidas, los éteres, los ésteres y demás. Terminología tan abstrusa como los gráficos de las cadenas de carbono.
Sin embargo, en una lectura que cada vez se hace más rápida por lo incomprensibles y/o lejanas que me resultan esas cosas aparecen unas frases que no sólo ganan mi atención, sino, también, esta módica forma de supervivencia antes de ser vendidas a $ 2,50 el kilo: “como equidista de los dos valores de pK, puede obtenerse por su semisuma”, “la forma I, totalmente protonada”, “los pK que flanquean a la forma zwitterión”, “veinte aminoácidos, como sillares para la formación de proteínas”, “estructuras estrechamente plegadas”, “es el arreglo espacial”, “el entramado no interfiere en la migración”, “los soportes no restrictivos”, “el tamaño de poro del soporte”, “solutos compiten por el agua y rompen los puentes de hidrógeno”.
Estas frases, azarosamente encontradas, caprichosamente recortadas, tienen una musicalidad y una originalidad tales que las veo como material para escribir poesía, no algo técnico propio de las ciencias duras. Me acuerdo del fantasma recorriendo Europa y, comparado con esto, no es más que un pobre, frustrado, intento literario.
Después aparecen unas páginas sobre los microscopios. Hay una tipificación, unas descripciones, y la mayor parte de las palabras es para el microscopio óptico. La palabra “platina” vuelve desde el más allá de mi niñez, y el dibujo de perfil del aparato me hace recordar con excesiva precisión el que me regaló alguien, un alguien deseoso de despertar la curiosidad científica del infante que fui, o creyente de que ya tenía esa curiosidad, ora porque la reconoció, ora porque se la refirieron.
Y ambos –palabra y dibujo– ponen las cosas en un tiempo, en el tiempo en que un microscopio era un regalo plausible si tenías la tarasca (a propósito: una locura lo que cuestan los juguetes ahora). En un tiempo en el cual todo terminó roto. El microscopio también. No recuerdo cómo ni cuándo, pero palmó sin que haya visto nada memorable a través de sus aumentos.
Y no fue como pasa con esos pibes que finalmente eran unos genios, o casi, y rompían las cosas para descular su funcionamiento: roto por torpeza o por una vibra que no se llevaba bien con los objetos. Demasiado de golpe, el recuerdo de todas esas roturas corta el mambo divertido de las frases y me pega muy para el orto.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

A los amantes de lo bien que le sentaron los años a Rosario Bléfari les digo que Suárez toca el viernes 4 en el Konex.

y.O. dijo...

Hoy me explotó otra bomba.
Yo no consideraba mucho esa posibilidad, pero hoy, que me la negaron de cuajo, me explotó mal.

No tengo muchas palabras. Ni oídos que quieran escucharlas.
Sólo un par de puteadas engrosando la voz para los hijos de puta que siguen martillando y amolando todo el día, y a las tres de la tarde en especial.
El resto, gritos, sollozos y balbuceos, pero no tan afinados ni conmovedores como estos... https://www.youtube.com/watch?v=rQfJHX3zlGc
Más bien, los de un autista que no logra ingresar en el lenguaje, los de un ahogado eterno cuya apnea es más intensa esta vez.

Capaz la semana que viene posteo.

Saludo. Y pateo la mirada del dolor.

Anónimo dijo...

dicen que se lleno de gente el konex ese día, no fuí no deje que me arrastre la nostalgia.

Anónimo dijo...

jajaja
yo tuve esa pelea interior cuando se reunió donco...
no me arrepiento de que me hayan ganado las ganas de ir aquella vez (no sé si nostalgia, porque era algo que no había llegado a vivir en aquellos años).

(igual, veo en algunos video que los bailecitos made in Rosario son atemporales, no parece que fueran 2016, que tuviera 50 añitos)

igual, nostalgia, lo que se dice nostalgia, es esto
https://www.youtube.com/watch?v=_UmOY6ek_Y4

jajaj

saludo grande, como siempre!