No more, Marcelo, no more.
No llames más, dijo Ricardo Black.
Serví para algo: andá a comprar un paquete de yerba.
Esto no es un club. No te podés quedar acá, dijeron otros.
(Molestás.
Andate).
Y varios me echaron de sus vidas sin decir ni eso.
viernes, 14 de marzo de 2008
Cornelio (IV)
¿Dónde puedo encontrarlo?,
si es que estoy buscando algo…
¿Dónde puedo tirarlo
lo que pesa demasiado?
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
¿Dónde puedo tirarme la basura?,
de noche zigzagueando…
Fanáticos del vicio, hermosura…
Ya no pesa demasiado…
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor
. (oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
¡Digo techo!
¿Por qué hoy estás tan triste, nena?
¿Estás buscando algo?
¿Querés perderte entre la basura?
¿Querés mi ayuda?
Vagas caminatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
pedazos de mi techo…
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
Reventando
Reventando
Re
ven
tan
do
(Reventando)
si es que estoy buscando algo…
¿Dónde puedo tirarlo
lo que pesa demasiado?
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
¿Dónde puedo tirarme la basura?,
de noche zigzagueando…
Fanáticos del vicio, hermosura…
Ya no pesa demasiado…
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor
. (oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
¡Digo techo!
¿Por qué hoy estás tan triste, nena?
¿Estás buscando algo?
¿Querés perderte entre la basura?
¿Querés mi ayuda?
Vagas caminatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
pedazos de mi techo…
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
Vagas caminatas,
antiguas casamatas
gigantes de un televisor.
(oh oh oh óh… oh oh óh)
Años reprochando,
viejo reventando,
pedazos de mi techo…
Reventando
Reventando
Re
ven
tan
do
(Reventando)
lunes, 25 de febrero de 2008
Gang rape live!
Durante un rato largo se repetían en el boliche las cargadas homofóbicas, en especial de un pibe a los de la única mesa que había en ese sector del salón, rodeada por los asientos de la pared. Los que estábamos sentados en ellos vimos cómo un chabón medio gordo de remera azul, largos shorts blancos y ojotas, y postura pendenciera (un siglo atrás, diríamos compadrita) saltó de repente de esa mesa y fue a cagar a palos al pibe de las cargadas, que estaba del lado de la pared, enfrente nuestro, aunque más cerca de la entrada.
Al toque se armó un tumulto como el de los dibujitos animados, en el que no se divisaba qué ocurría bajo el torbellino de cuerpos. Uno de los participantes del cachengue decía “Felá, felá” (sic), o tal vez era otra palabra que no comprendí cabalmente.
La siguiente mirada muestra al de remera azul, más colorado que antes, lo que resalta su pelo muy corto, fuera de la tolvanera, pero manteniendo la mirada en ella y la actitud de pendencia.
El bardo se traslada a lo que serían las cercanías de la entrada: es un scrum donde finalmente se divisa que entre varios sostienen al pibe aquel en cuatro patas: veo sus muslos desnudos y peludos. El apelotonamiento de cuerpos y caras también está integrado por una chica. Un chabón se ubica detrás, de rodillas, y parece que se esmerara en algo. Desde nuestro lugar la escena no es explícita.
Salen de cuadro y los que nos quedamos en nuestros lugares actuamos la naturalidad que impone el horror.
Me pregunto si era un boliche o una cárcel.
Al toque se armó un tumulto como el de los dibujitos animados, en el que no se divisaba qué ocurría bajo el torbellino de cuerpos. Uno de los participantes del cachengue decía “Felá, felá” (sic), o tal vez era otra palabra que no comprendí cabalmente.
La siguiente mirada muestra al de remera azul, más colorado que antes, lo que resalta su pelo muy corto, fuera de la tolvanera, pero manteniendo la mirada en ella y la actitud de pendencia.
El bardo se traslada a lo que serían las cercanías de la entrada: es un scrum donde finalmente se divisa que entre varios sostienen al pibe aquel en cuatro patas: veo sus muslos desnudos y peludos. El apelotonamiento de cuerpos y caras también está integrado por una chica. Un chabón se ubica detrás, de rodillas, y parece que se esmerara en algo. Desde nuestro lugar la escena no es explícita.
Salen de cuadro y los que nos quedamos en nuestros lugares actuamos la naturalidad que impone el horror.
Me pregunto si era un boliche o una cárcel.
Macri es igual
En este mismo blog, cuyas entradas, en su totalidad, pertenecen al mundo de la ficción y la imaginación, dijimos que Macri no era peor, como afirman las pintadas maniqueas y falaces de los zurdos más o menos disfrazados de progres o viceversa. Dijimos que era igual.
Y lo demuestra con esta represión que manda llevar a cabo en Belgrano, descargando todo el poder represivo del Estado sobre los pobres que estaban en Pampa y la vía (¡qué lugar tan simbólico!). Para ello se vale de la Policía Federal, cuyo jefe es el comisario Valleca, el mismo que reprimió una marcha de Hijos frente a la casa de Etchecolatz a fines de los 90, la cual terminó con muchos manifestantes refugiados en la cercana facultad de Sociales de la UBA.
Como la yuta no puede entrar a la fuck, los dirigidos por Valleca tiraban gases en la vereda, de modo que el viento llevara el fétido contenido de los cartuchos hacia el interior del edificio, donde miles de estudiantes –y los manifestantes– se ahogaban sin poder escapar, amén de correr un grave riesgo sus vidas vista la superpoblación que tenía entonces esa sede, en especial por la noche.
Valleca es el jefe de la Federal de Kirchner (y de Kristina) y cuenta con el plácet de Horacio Verbitsky y de Hebe de Bonafini, que parecen no registrar en sus puntillosos archivos la actuación que le cupo aquella vez. Así, este señor, cuyos subordinados reprimen de modo vil a los cartoneros, lleva los negocios que en su momento llevó el comisario Giacomino.
En cuanto a la política contra los cartoneros, en la que coinciden Kirchner y Macri, busca invisibilizarlos, echarlos de la ciudad, sacar la pobreza más allá de la General Paz para que nadie tenga estímulos que le permitan pensar si no estaremos, de nuevo, como hace 13 años, de fiesta en el Titanic. Kirchner, a través de su empresario afín Cirigliano (que antes fue afín a Cavallo y a Menem, época en la que construyó el imperio de mal servicio que sigue ampliando hoy día), manda suprimir el tren blanco –que era un peligro, es cierto–. Le tira la pelota a Macri, y este le pega de punta y bien lejos…
Me pregunto cuál será su próxima movida en este sentido y qué rol jugará la policía propia que quiere Bigote: ¿prohibirá el ingreso de los cartoneros a la ciudad?, ¿prohibirá el ingreso de pobres?, ¿expulsará a los pobres de la ciudad, como dicen que hizo Bussi en Tucumán?, ¿escindirá la zona norte de la Capital, independizándola del resto de la ciudad?
Y lo demuestra con esta represión que manda llevar a cabo en Belgrano, descargando todo el poder represivo del Estado sobre los pobres que estaban en Pampa y la vía (¡qué lugar tan simbólico!). Para ello se vale de la Policía Federal, cuyo jefe es el comisario Valleca, el mismo que reprimió una marcha de Hijos frente a la casa de Etchecolatz a fines de los 90, la cual terminó con muchos manifestantes refugiados en la cercana facultad de Sociales de la UBA.
Como la yuta no puede entrar a la fuck, los dirigidos por Valleca tiraban gases en la vereda, de modo que el viento llevara el fétido contenido de los cartuchos hacia el interior del edificio, donde miles de estudiantes –y los manifestantes– se ahogaban sin poder escapar, amén de correr un grave riesgo sus vidas vista la superpoblación que tenía entonces esa sede, en especial por la noche.
Valleca es el jefe de la Federal de Kirchner (y de Kristina) y cuenta con el plácet de Horacio Verbitsky y de Hebe de Bonafini, que parecen no registrar en sus puntillosos archivos la actuación que le cupo aquella vez. Así, este señor, cuyos subordinados reprimen de modo vil a los cartoneros, lleva los negocios que en su momento llevó el comisario Giacomino.
En cuanto a la política contra los cartoneros, en la que coinciden Kirchner y Macri, busca invisibilizarlos, echarlos de la ciudad, sacar la pobreza más allá de la General Paz para que nadie tenga estímulos que le permitan pensar si no estaremos, de nuevo, como hace 13 años, de fiesta en el Titanic. Kirchner, a través de su empresario afín Cirigliano (que antes fue afín a Cavallo y a Menem, época en la que construyó el imperio de mal servicio que sigue ampliando hoy día), manda suprimir el tren blanco –que era un peligro, es cierto–. Le tira la pelota a Macri, y este le pega de punta y bien lejos…
Me pregunto cuál será su próxima movida en este sentido y qué rol jugará la policía propia que quiere Bigote: ¿prohibirá el ingreso de los cartoneros a la ciudad?, ¿prohibirá el ingreso de pobres?, ¿expulsará a los pobres de la ciudad, como dicen que hizo Bussi en Tucumán?, ¿escindirá la zona norte de la Capital, independizándola del resto de la ciudad?
No me moleste, mosquito
Let me sleep my sueñito!
La tableta espantamosquitos no cumplió su labor, y en el medio del sueño me despierta un vuelo de reconocimiento. Me forro con la sábana, cubriendo mi cuerpo por completo.
Pero los insectos desarrollan nuevas habilidades de generación en generación: se posiciona sobre mi rodilla, calibra su aguijón láser y me pica a través de la sábana.
La tableta espantamosquitos no cumplió su labor, y en el medio del sueño me despierta un vuelo de reconocimiento. Me forro con la sábana, cubriendo mi cuerpo por completo.
Pero los insectos desarrollan nuevas habilidades de generación en generación: se posiciona sobre mi rodilla, calibra su aguijón láser y me pica a través de la sábana.
No tan distintos
Caigo en un ciber para actualizar este blog. La china que atiende me asigna una máquina junto a un sesentón gordo que juega en un casino virtual, y por media hora, contra reloj, encorvado y abstraído, copipego estas cosas en la semipenumbra del local.
En ese lapso el viejo de camisa clarita fuma tres cigarrillos. No tengo ganas de discutir ni de perder tiempo, y no le digo nada: sólo lo miro con un fastidio que no registra, y trato de esquivar el humo.
Termina un cigarro, llama por celular; vuelve a jugar. El reflejo verde de la pantalla de su PC tiñe la visión periférica de mi ojo derecho.
Publico el último post, le pago a la china y vuelvo al sol.
Tal vez no seamos muy distintos.
En ese lapso el viejo de camisa clarita fuma tres cigarrillos. No tengo ganas de discutir ni de perder tiempo, y no le digo nada: sólo lo miro con un fastidio que no registra, y trato de esquivar el humo.
Termina un cigarro, llama por celular; vuelve a jugar. El reflejo verde de la pantalla de su PC tiñe la visión periférica de mi ojo derecho.
Publico el último post, le pago a la china y vuelvo al sol.
Tal vez no seamos muy distintos.
Caerán los muros (All the walls will fall)
Una marea humana
(la metáfora es válida porque fue tan inexorable como el mar)
derribó un muro.
Una marea más grande
–ahora sé que será verde–
derribará otros,
no hacia el Sur, sino hacia el Este y el Norte.
Abu Ammar no se animó a decirlo,
los imanes comienzan a vocearlo,
yo hace mucho que lo sueño.
Un pueblo de pie hará caer los infames muros
y marchará hasta redimir Al Quds.
Y continuará hasta liberar Jaffa.
Inshallah.
(la metáfora es válida porque fue tan inexorable como el mar)
derribó un muro.
Una marea más grande
–ahora sé que será verde–
derribará otros,
no hacia el Sur, sino hacia el Este y el Norte.
Abu Ammar no se animó a decirlo,
los imanes comienzan a vocearlo,
yo hace mucho que lo sueño.
Un pueblo de pie hará caer los infames muros
y marchará hasta redimir Al Quds.
Y continuará hasta liberar Jaffa.
Inshallah.
Cornelio (III)
Dentro del agua,
cabeza de platino,
siempre te pasará
con todo lo que flota.
La vista se cortó,
cabeza de platino,
y el sol se suspendió
dentro del frío.
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
Solos, desnudos,
en agua suspendidos,
se llenará todo
de olor y gritos.
Toda la noche bajo el techo rojo,
arriba el vacío,
dejando atrás los pensamientos muertos.
Espíritu…
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
(Cabeza de platino)
cabeza de platino,
siempre te pasará
con todo lo que flota.
La vista se cortó,
cabeza de platino,
y el sol se suspendió
dentro del frío.
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
Solos, desnudos,
en agua suspendidos,
se llenará todo
de olor y gritos.
Toda la noche bajo el techo rojo,
arriba el vacío,
dejando atrás los pensamientos muertos.
Espíritu…
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
Hoy encontré tu olor
fugándose en la casa
y se rompió
la cara del silencio.
(Cabeza de platino)
Me quedó claro
Noticiero (de canal 26), 8 de la noche, informe sobre swingers.
La actriz porno Milena y su marido/productor, un gordo cincuentón quedándose pelado, con el pelo atado en una colita, la voz cascada y una camisa clarita berreta, hablan con el periodista ex Radio 10.
El gordo aclara que “8 hombres y 2 mujeres no es gang bang”.
Amén.
La actriz porno Milena y su marido/productor, un gordo cincuentón quedándose pelado, con el pelo atado en una colita, la voz cascada y una camisa clarita berreta, hablan con el periodista ex Radio 10.
El gordo aclara que “8 hombres y 2 mujeres no es gang bang”.
Amén.
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