Vacas, ovejas, cerdos, ciervos, caballos, langostas, llamas, hormigas, cangrejos, jabalíes, liebres, gatos, pollos, pulpos, pavos, peces de agua fría (incluyendo peces espada), faisanes, conejos, peces de agua dulce (incluyendo dorados), gansos, palomas, caracoles, cobayos, cocodrilos, osos, perros, mulitas, ratas, patos, moluscos (entre ellos, almejas)…
¿Por qué no matar humanos con el fin de comerlos?
Lo juzgo más respetable que el de matar por casi cualquier otro fin. (¿O peco de utilitarismo?).
Además, contribuye doblemente a disminuir el hambre en el mundo: el que come es un hambriento menos; y el comido, otro…
(Ahora pienso que podría darse el caso de que el comensal no fuese un hambriento, sino un bon vivant deseoso de ampliar las fronteras del mundo gourmet).
sábado, 9 de febrero de 2008
Quiero irme
Quiero irme.
Quiero irme de acá.
Quiero irme del ruido, del insomnio.
De esta casa, de esta ciudad.
(Quiero irme del país y despertarme mañana en otro lado :lol:)
Quiero librarme de estos vecinos cancerígenos,
del campo gravitacional que me sujeta.
Quiero irme de mí.
De mi cara, de mi voz, de mi cabeza.
Y de mi cuerpo.
Quiero irme de mis recuerdos.
Quiero irme de mi pasado, de mi presente.
Quiero irme de la frecuencia narrativa que vibra incesante.
Quiero irme a la reputísima madre que lo parió.
Quiero irme
(¿Quiero irme de mí o quiero irme hasta mí? ¿Eh?).
Quiero irme de acá.
Quiero irme del ruido, del insomnio.
De esta casa, de esta ciudad.
(Quiero irme del país y despertarme mañana en otro lado :lol:)
Quiero librarme de estos vecinos cancerígenos,
del campo gravitacional que me sujeta.
Quiero irme de mí.
De mi cara, de mi voz, de mi cabeza.
Y de mi cuerpo.
Quiero irme de mis recuerdos.
Quiero irme de mi pasado, de mi presente.
Quiero irme de la frecuencia narrativa que vibra incesante.
Quiero irme a la reputísima madre que lo parió.
Quiero irme
(¿Quiero irme de mí o quiero irme hasta mí? ¿Eh?).
¡Cavallo vive!
Domingo Felipe Cavallo es menos que un cadáver político. Es un innombrable, un paria, un tipo que difícilmente pueda salir a la calle. (Quizá porque del amor, o la admiración, al odio y al desprecio hay menos que una pared de 15).
En realidad, este megalómano y egocéntrico calvito era sólo un empleado: él ya no está, pero su legado sigue vigente en un gobierno “progresista” como el actual. Cavallo impulsó la bancarización compulsiva (pingüe negocio para los bancos) y, como parte de ella, el cobro del salario mediante una “cuenta sueldo” que cada empleador debe abrirle al trabajador en un banco. Por supuesto que esta cuenta incluye un cargo, que se deduce de la paga.
Y no solo eso: cuando uno va al cajero y la máquina de mierda no funciona, no tiene plata o lo que sea, te cobran un plus –de más de 4 pesos– por su uso. Entonces, si no se repuso guita porque es feriado, porque hicieron paro, etc., uno puede perder una hora de su vida tratando de conseguir efectivo, visitando cajero tras cajero, y ver cómo se le esfuman 12 o 16 mangos…
No conforme con eso, en los días de crisis en que reasumió su función de ministro con un amplísimo consenso, inventó el impuesto al cheque, que grava las transacciones mediante ese medio con un 6 por mil. Más todavía, obligó a que todas las operaciones cuyo monto excediera los 1000 pesos se hicieran a través de ese instrumento, con lo cual le aseguraba al erario una enorme entrada.
Ya superada la crisis, ya olvidado Cavallo, el impuesto al cheque sigue vivito y coleando, destilando imperceptiblemente nuestros ingresos y egresos. Por el contrario, el reintegro por pagar con tarjeta, cuyo objeto era promover la bancarización, acaba de ser abolido, de manera que seguimos cautivos de las desventajas del sistema mientras perdemos las pequeñas ventajas que nos otorgaba.
Nada de esto, en realidad, debería sorprender: bastará recordar cómo otro empleado de los bancos, Roberto Lavagna, puso fin a la crisis de 2002 desarticulando especulaciones hiperinflacionarias y elucubraciones sobre la desintegración estatal; y lo hizo con el simple trámite de autorizar las compensaciones a los bancos por la pesificación asimétrica.
En realidad, este megalómano y egocéntrico calvito era sólo un empleado: él ya no está, pero su legado sigue vigente en un gobierno “progresista” como el actual. Cavallo impulsó la bancarización compulsiva (pingüe negocio para los bancos) y, como parte de ella, el cobro del salario mediante una “cuenta sueldo” que cada empleador debe abrirle al trabajador en un banco. Por supuesto que esta cuenta incluye un cargo, que se deduce de la paga.
Y no solo eso: cuando uno va al cajero y la máquina de mierda no funciona, no tiene plata o lo que sea, te cobran un plus –de más de 4 pesos– por su uso. Entonces, si no se repuso guita porque es feriado, porque hicieron paro, etc., uno puede perder una hora de su vida tratando de conseguir efectivo, visitando cajero tras cajero, y ver cómo se le esfuman 12 o 16 mangos…
No conforme con eso, en los días de crisis en que reasumió su función de ministro con un amplísimo consenso, inventó el impuesto al cheque, que grava las transacciones mediante ese medio con un 6 por mil. Más todavía, obligó a que todas las operaciones cuyo monto excediera los 1000 pesos se hicieran a través de ese instrumento, con lo cual le aseguraba al erario una enorme entrada.
Ya superada la crisis, ya olvidado Cavallo, el impuesto al cheque sigue vivito y coleando, destilando imperceptiblemente nuestros ingresos y egresos. Por el contrario, el reintegro por pagar con tarjeta, cuyo objeto era promover la bancarización, acaba de ser abolido, de manera que seguimos cautivos de las desventajas del sistema mientras perdemos las pequeñas ventajas que nos otorgaba.
Nada de esto, en realidad, debería sorprender: bastará recordar cómo otro empleado de los bancos, Roberto Lavagna, puso fin a la crisis de 2002 desarticulando especulaciones hiperinflacionarias y elucubraciones sobre la desintegración estatal; y lo hizo con el simple trámite de autorizar las compensaciones a los bancos por la pesificación asimétrica.
Ya no (II)
Debe ser maravilloso tener amigos, sean buenos o malos: simplemente eso, un punto en un lugar del mundo. Un nombre, una dirección para enviar una carta, para caer una noche de sorpresa y sufrir esa agitación de los encuentros sorpresivos, donde la poesía ama de los hombres, en los grandes encuentros, sus pequeñas palabras temblorosas.
Espero carta tuya, como se esperan las cartas de los amigos, en cualquier momento.
(Miguel Menassa)
Espero carta tuya, como se esperan las cartas de los amigos, en cualquier momento.
(Miguel Menassa)
Ya no vendrá
Ya no vendrá
ni el techo dejará de aplastarme,
no dejará de verme
solitario, besando mi almohada,
solitario, quemando mi cama,
solitario, esperándola.
Ya no vendrá
ni sus labios de rouge dirán: algas,
algas y viento del mar…
Ya no vendrá
ni las heridas que marcan mi cara
se secarán en su boca de agua…
Siento que ya no vendrá.
ni el techo dejará de aplastarme,
no dejará de verme
solitario, besando mi almohada,
solitario, quemando mi cama,
solitario, esperándola.
Ya no vendrá
ni sus labios de rouge dirán: algas,
algas y viento del mar…
Ya no vendrá
ni las heridas que marcan mi cara
se secarán en su boca de agua…
Siento que ya no vendrá.
Ya no
Querido Jorgito!
Si tu mail me llego!!!!! con un titulo Palestina Libre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no se porque pero inmediatamente supe de donde llegaba ..... :-))))))))))))))))))))) y me re alegro!!!!!! no sabes cuanto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! dije se lanzo a traves de internet!!!!! ahora no tendra mas secretos internet para el!!!!
No te asustes si hasta el jueves no te llegan mensajes, estare en Venezia, assicurazioni Generali, vendiendo el portal y de ahi no puedo mandar mails.
Ecco le foto fijate abajo ... y decime si te gustan.
Despues te mandare fotos de mi bulo, a ver si te gusta tambien.
Ahora te dejo porque tengo que laburar !!!!
Besotes,
Te quiero mucho!!!
Si tu mail me llego!!!!! con un titulo Palestina Libre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no se porque pero inmediatamente supe de donde llegaba ..... :-))))))))))))))))))))) y me re alegro!!!!!! no sabes cuanto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! dije se lanzo a traves de internet!!!!! ahora no tendra mas secretos internet para el!!!!
No te asustes si hasta el jueves no te llegan mensajes, estare en Venezia, assicurazioni Generali, vendiendo el portal y de ahi no puedo mandar mails.
Ecco le foto fijate abajo ... y decime si te gustan.
Despues te mandare fotos de mi bulo, a ver si te gusta tambien.
Ahora te dejo porque tengo que laburar !!!!
Besotes,
Te quiero mucho!!!
Te quedó???????
I wish I was the warrior king in every language that I speak
Lord over all that I survey and all that I see I keep
Power omnipresent undiminished uncontrolled
with a massive violent fury at the center of my soul
I wish I was a warrior king inscrutable benign
with a faceless charging power always at my command
Footsteps so heavy that the world shakes
My rage instilling fear
Yet cautious firm but fair and good
The perfect Warrior King
I wish I installed angels in every subject's house
Agents of my goodness no one would be without
A steak on every plate, a car for every house
and if you ever crossed me
I'd have your eyes put out
You don't exist without me, without me you don't exist
And if logic won't convince you then there's always this:
I'm bigger, smarter, stronger, tough
yet sensitive and kind
And though I could crush you like a bug
it would never cross my mind
It wouldn't cross my mind to break your neck
or rip out your vicious tongue
It wouldn't cross my mind to snap your leg like a twig
or squash you like some slug
You are a violent messenger
and I'm not above your taunts
And if you hit me, you know, I'll kill you
because I'm the Warrior King.
(Lou Reed - Warrior King)
Lord over all that I survey and all that I see I keep
Power omnipresent undiminished uncontrolled
with a massive violent fury at the center of my soul
I wish I was a warrior king inscrutable benign
with a faceless charging power always at my command
Footsteps so heavy that the world shakes
My rage instilling fear
Yet cautious firm but fair and good
The perfect Warrior King
I wish I installed angels in every subject's house
Agents of my goodness no one would be without
A steak on every plate, a car for every house
and if you ever crossed me
I'd have your eyes put out
You don't exist without me, without me you don't exist
And if logic won't convince you then there's always this:
I'm bigger, smarter, stronger, tough
yet sensitive and kind
And though I could crush you like a bug
it would never cross my mind
It wouldn't cross my mind to break your neck
or rip out your vicious tongue
It wouldn't cross my mind to snap your leg like a twig
or squash you like some slug
You are a violent messenger
and I'm not above your taunts
And if you hit me, you know, I'll kill you
because I'm the Warrior King.
(Lou Reed - Warrior King)
Nos encontramos en Tolchinsky y Scagliussi
Los nombres de las calles se parecen al tiempo. Nos anteceden y nos sobrevivirán.
Y cuando la corrección política llevó a cambiarlos, permanecieron arraigados, como Canning, Avenida del Trabajo, Provincias Unidas o 3 de Febrero: yo sigo diciéndole Cangallo a Perón, y por costumbre, no por cuestiones ideológicas.
Las calles nuevas tienen nombres que pecan de artificialidad: Elvira Rawson de Dellepiane, Azucena Villaflor, Alicia Moreau de Justo… Una calle adquiere su nombre real cuando su longitud o su cacofonía son pulidos por la gente: así, uno vive en Loria, y no en Sánchez de Loria; en Bustamante, y no en Sánchez de Bustamante; en Oro, y no en Fray Justo Santa María de Oro.
Por lo demás, ser un epónimo urbano da una visibilidad (en el) inconsciente que lleva a la idea de “algo (bueno) habrá hecho” para que una calle lleve su nombre. Esta idea es reforzada por los mencionados cambios de nombres que transformaron en calles y autopistas a Borges, Eva Perón, Armenia (ex Acevedo), Cámpora o el ignoto (y radical) intendente Rabanal.
Esa visibilidad, la de Manuel García, Uriburu, Mitre, Aramburu, Rivadavia, Lavalle o Roque Carranza (gorila terrorista ponebombas, con las manos manchadas con sangre, responsable de varias muertes cuando buscaban derrocar a Perón), tiene su contracara en la invisibilidad de Rosas y de otros caudillos federales, como Peñaloza, López o Ramírez.
¿Qué hace falta para ser epónimo urbano? Formar parte del incuestionado orden unitario, ser un caudillo de un partido cuyos concejales motorizan la cosa, ser un guerrillero internacional (o su homónimo), ser un guerrillero nacional (pero internacionalista), aparecer en la cabeza de un legislador como una buena oportunidad de tener prensa, responder al lobby policial o eclesiástico…
Preferiría vivir en una ciudad cuya toponimia no bajara línea ni dijera –junto con los azares y las roscas municipales– quién debe ser recordado y quién no. Pero esa es una de las atribuciones del Estado y de quienes lo usufructúan.
Así las cosas, podríamos encontrarnos en Achala y Agaces, en la calle Caperucita, o en Millán y Prudan (no, ahí ya no); en Pomar y Trole, en Bombero Senzabello o en Andrés Baranda (para rescatar a héroes locales, que no llegaron a Capital), en Sandokán y Trotsky, en Juramento y Traición, en Israel y Palestina, o en Estado de Israel y Estado de Palestina, en Charly García y Leo Maslíah, en Fangio y Favaloro o en Tolchinsky y Scagliussi, que quizá representen la manida reconciliación nacional más que la esquina de Rosas y Sarmiento propugnada por Pacho O’Donnell.
Y cuando la corrección política llevó a cambiarlos, permanecieron arraigados, como Canning, Avenida del Trabajo, Provincias Unidas o 3 de Febrero: yo sigo diciéndole Cangallo a Perón, y por costumbre, no por cuestiones ideológicas.
Las calles nuevas tienen nombres que pecan de artificialidad: Elvira Rawson de Dellepiane, Azucena Villaflor, Alicia Moreau de Justo… Una calle adquiere su nombre real cuando su longitud o su cacofonía son pulidos por la gente: así, uno vive en Loria, y no en Sánchez de Loria; en Bustamante, y no en Sánchez de Bustamante; en Oro, y no en Fray Justo Santa María de Oro.
Por lo demás, ser un epónimo urbano da una visibilidad (en el) inconsciente que lleva a la idea de “algo (bueno) habrá hecho” para que una calle lleve su nombre. Esta idea es reforzada por los mencionados cambios de nombres que transformaron en calles y autopistas a Borges, Eva Perón, Armenia (ex Acevedo), Cámpora o el ignoto (y radical) intendente Rabanal.
Esa visibilidad, la de Manuel García, Uriburu, Mitre, Aramburu, Rivadavia, Lavalle o Roque Carranza (gorila terrorista ponebombas, con las manos manchadas con sangre, responsable de varias muertes cuando buscaban derrocar a Perón), tiene su contracara en la invisibilidad de Rosas y de otros caudillos federales, como Peñaloza, López o Ramírez.
¿Qué hace falta para ser epónimo urbano? Formar parte del incuestionado orden unitario, ser un caudillo de un partido cuyos concejales motorizan la cosa, ser un guerrillero internacional (o su homónimo), ser un guerrillero nacional (pero internacionalista), aparecer en la cabeza de un legislador como una buena oportunidad de tener prensa, responder al lobby policial o eclesiástico…
Preferiría vivir en una ciudad cuya toponimia no bajara línea ni dijera –junto con los azares y las roscas municipales– quién debe ser recordado y quién no. Pero esa es una de las atribuciones del Estado y de quienes lo usufructúan.
Así las cosas, podríamos encontrarnos en Achala y Agaces, en la calle Caperucita, o en Millán y Prudan (no, ahí ya no); en Pomar y Trole, en Bombero Senzabello o en Andrés Baranda (para rescatar a héroes locales, que no llegaron a Capital), en Sandokán y Trotsky, en Juramento y Traición, en Israel y Palestina, o en Estado de Israel y Estado de Palestina, en Charly García y Leo Maslíah, en Fangio y Favaloro o en Tolchinsky y Scagliussi, que quizá representen la manida reconciliación nacional más que la esquina de Rosas y Sarmiento propugnada por Pacho O’Donnell.
Robo de bebés
Lo que hacen las FARC, eso de quitarles los niños a sus madres capturadas/secuestradas y darlos para su tenencia a sujetos afines a ellos, ¿no se encuadra dentro de lo que habitualmente se llama robo de bebés?
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