Ataco
Bajaremos
Botes quebrados
Cabeza de platino
Cenizas y diamantes
Conversación triple
Creo que no
Dormís sola
Ella vendrá
El rosario en el muro
Espirales
Imagen proyectada
La primera línea
Luna de fuego
Patearte hasta la muerte
Realmente
Reventando
Sangre amarilla
Soy el visitante
Tarado y negro
Tazas de té chino
Visores
lunes, 23 de junio de 2008
jueves, 5 de junio de 2008
Autoantología semestral y pajera
Un cacho de cultura
Suplemento Espectáculos de Clarín, 3 de mayo de 2008, pág. 20 (contratapa).
Entrevista al actor Arturo Bonín realizada por la ¿periodista? Silvina Lamazares.
En un recuadro dice: “Mientras filmaba ‘Otra historia de amor’, donde interpretaba a un gay, le sugirió al director incluir una frase que él había leído en ‘Rayuela’. Fue a su casa, buscó el libro –atesora la primera edición del clásico de Gabriel García Márquez– y ‘justo se abrió en la página que tenía ese texto marcado con lápiz’”.
Entrevista al actor Arturo Bonín realizada por la ¿periodista? Silvina Lamazares.
En un recuadro dice: “Mientras filmaba ‘Otra historia de amor’, donde interpretaba a un gay, le sugirió al director incluir una frase que él había leído en ‘Rayuela’. Fue a su casa, buscó el libro –atesora la primera edición del clásico de Gabriel García Márquez– y ‘justo se abrió en la página que tenía ese texto marcado con lápiz’”.
13656 metros
Un día de verano traspapelado a fines de mayo, una larga caminata y la invisibilidad inquebrantable.
Un día de verano traspapelado a fines de mayo, una larga caminata y la invisibilidad, inquebrantable.
Un día de verano traspapelado a fines de mayo, una larga caminata y la invisibilidad, inquebrantable.
La niña que nunca ríe
¿Cuántas veces oí reír a esta niña? ¿Una? No creo que más de esa cantidad.
¿Cuántas veces la oí llorar? Dos o tres veces por día, y a veces más…
¿Cuántas veces oí que la alentaran o la felicitaran por algún logro propio de su crecimiento? Recuerdo que una vez le dijeron “¡muy bien!”…
¿Que cuántas veces oí que la reprendieran? Miles, y no exagero.
Es cosa de todos los días el maltrato y el menosprecio; el grito, el insulto, la amenaza, el golpe…
“Lo llamo [a tu padre] para decirle que te portás mal” (pero no a la madre, ejem, ejem…). “Te pego, Victoria, te pegué”, dice su abuela, que, sin embargo, en los sectores comunes del edificio, delante de los vecinos, la trata bien, como si no oyéramos los gritos diarios.
Y todos la saludamos como a una persona respetable, y nadie dice nada; y en las reuniones de consorcio todos se hacen los tontos. Parece que no oyen. Parece que son sordos…
“¡Otra vez!”. “¡Basta, carajo!”. “¡Salí de ahí, carajo!”.
El grito sacado e interrumpido, el silencio, y el llanto.
Todos los putos días.
¿Cuántas veces la oí llorar? Dos o tres veces por día, y a veces más…
¿Cuántas veces oí que la alentaran o la felicitaran por algún logro propio de su crecimiento? Recuerdo que una vez le dijeron “¡muy bien!”…
¿Que cuántas veces oí que la reprendieran? Miles, y no exagero.
Es cosa de todos los días el maltrato y el menosprecio; el grito, el insulto, la amenaza, el golpe…
“Lo llamo [a tu padre] para decirle que te portás mal” (pero no a la madre, ejem, ejem…). “Te pego, Victoria, te pegué”, dice su abuela, que, sin embargo, en los sectores comunes del edificio, delante de los vecinos, la trata bien, como si no oyéramos los gritos diarios.
Y todos la saludamos como a una persona respetable, y nadie dice nada; y en las reuniones de consorcio todos se hacen los tontos. Parece que no oyen. Parece que son sordos…
“¡Otra vez!”. “¡Basta, carajo!”. “¡Salí de ahí, carajo!”.
El grito sacado e interrumpido, el silencio, y el llanto.
Todos los putos días.
Se viene el estallido
Para la Bersuit la protesta “ya fue”, como para todos los insolventes intelectuales, repetidores del discurso progre bienpensante o buscadores de consignas redituables; como para los maniqueos y los comprados por la caja K.
Sin embargo, todos estos tipos, que no pueden ver más allá de su propio ombligo, o de su propia ideología, deberían tomar nota de la realidad y, si lo logran, no analizarla con las categorías perimidas que manejan.
Notarían que bajo la alfombra ya no entran más cosas, y que el maquillaje, la retórica caricaturescamente setentista de la Kámpora, el mesianismo bushista de “no es hora para tibios: el que no suma resta” y la voluntad de tapar el sol con una uña (pintada) no disimulan el mefítico hedor de las muchas cosas podridas, carcomidas, corrompidas.
Otro ex presidente procesado.
Sin embargo, todos estos tipos, que no pueden ver más allá de su propio ombligo, o de su propia ideología, deberían tomar nota de la realidad y, si lo logran, no analizarla con las categorías perimidas que manejan.
Notarían que bajo la alfombra ya no entran más cosas, y que el maquillaje, la retórica caricaturescamente setentista de la Kámpora, el mesianismo bushista de “no es hora para tibios: el que no suma resta” y la voluntad de tapar el sol con una uña (pintada) no disimulan el mefítico hedor de las muchas cosas podridas, carcomidas, corrompidas.
Otro ex presidente procesado.
Negro cabeza
Están haciendo unas reparaciones en mi casa. Uno de los obreros se toma un descanso, jadeante tras el concierto de mazazos del que ha participado. Sale al patio y escupe la saliva aglutinada por el esfuerzo en el jardín. Una, dos, tres veces.
Blanca cabeza
Reunión de consorcio en el lavadero, junto a la terraza. La mina del sexto necesita fumar: abre la puerta, sale a la terraza y consume su cigarrillo. Luego reingresa en el recinto de la reunión.
En la terraza no hay ceniceros… Así que, o tiró el pucho al vacío, para que lo limpie el de la planta baja, o el de alguna casa contigua, o lo dejó en la terraza, para que lo quite el portero, el mismo a quien critican porque “el edificio está sucio”.
En la terraza no hay ceniceros… Así que, o tiró el pucho al vacío, para que lo limpie el de la planta baja, o el de alguna casa contigua, o lo dejó en la terraza, para que lo quite el portero, el mismo a quien critican porque “el edificio está sucio”.
viernes, 23 de mayo de 2008
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